Enriquecimiento y juego
Juguetes de enriquecimiento para perro: qué evidencia respalda cada tipo
Si tu perro destruye cojines, arranca papel higiénico o desarma zapatillas cuando te descuidas, ya viste en nuestro artículo sobre aburrimiento canino que buena parte de esa conducta no es maldad, es falta de estimulación. Pero “dale un juguete” no es un consejo completo: un dispensador, una alfombra olfativa y un comedero lento resuelven tres problemas distintos, no son intercambiables entre sí.
Los productos que mencionamos a continuación son ejemplos que cumplen los criterios que explicamos en cada sección, no la única opción disponible. Existen otras tiendas y distribuidores en Chile con productos equivalentes, lo que importa es el material, el tamaño y el mecanismo, sin importar dónde lo compres.
El dispensador relleno no es solo entretención, baja el estrés medible
Boonhoh y colegas (2023), en un estudio publicado en Veterinary World, compararon perros comiendo desde un plato convencional versus un juguete dispensador. Con el dispensador, los perros comieron durante mucho más tiempo (hasta 492 segundos en promedio junto a su tutor, contra 102 segundos con plato solos), y su nivel de cortisol en sangre bajó de forma significativa después de siete días de uso, algo que no ocurrió con el plato convencional. La conducta destructiva también fue menor con el dispensador que con el plato.
El Kong Classic sigue siendo el ejemplo más estudiado de esta categoría, en parte porque su forma asimétrica lo hace rebotar de forma impredecible al caer, sumando un componente de juego además del relleno. Es de caucho natural, apto para congelar relleno con comida húmeda o premios.
La talla importa más de lo que parece: una muy pequeña para el tamaño del perro es riesgo de atragantamiento, una muy grande simplemente no la va a poder sujetar bien.
- Material: caucho natural, apto para congelar.
- Talla: XL (existe también en S, M y L según el peso del perro).
- Respaldo: 4,7 estrellas, 566 reseñas, +500 vendidos, insignia “Más vendido” en su categoría.
- Precio referencial: $26.990 (valor sujeto a cambios y promociones vigentes en la tienda).
Si esa opción no está disponible al momento en que lees esto, esta alternativa cumple el mismo estándar de material y talla, vendida por una tienda oficial de Mercado Libre:
Ver alternativa en Mercado Libre →El trabajo de olfato cambia el estado de ánimo de tu perro, no solo lo cansa
Duranton y Horowitz (2019) encontraron que perros que hicieron trabajo de olfato mostraron un sesgo cognitivo más positivo que perros que solo caminaron la misma distancia, es decir, se comportaron de forma más optimista frente a situaciones ambiguas después de la sesión de olfato. No es solo cansancio físico, el olfateo activo parece tener un efecto real sobre el estado emocional del perro.
Una alfombra olfativa aprovecha ese mismo mecanismo en casa: obliga al perro a hociquear entre la textura para encontrar premios escondidos, en vez de encontrarlos a simple vista.
- Material: textil texturizado, diseño 2 en 1 (alfombra y comedero), plegable para guardar.
- Tamaño: 48 cm de diámetro.
- Respaldo: 4,8 estrellas, vendedor MercadoLíder Platinum, +5 mil ventas.
- Precio referencial: $9.999, 37% off (valor sujeto a cambios y promociones vigentes en la tienda).
El comedero lento sí funciona, pero no por la razón que la mayoría cree
Acá vale la pena ser precisos. Buckley y Lees (2016), en un estudio publicado en Veterinary Evidence, confirmaron que los comederos tipo “go slow” efectivamente reducen la velocidad de alimentación de los perros. Pero el mismo estudio no encontró evidencia de que los perros prefirieran comer más lento, es decir, ralentiza la comida, no necesariamente la hace más entretenida ni más placentera para el perro, algo distinto a lo que promete buena parte del marketing de estos productos.
Sobre la razón de fondo por la que se recomiendan (prevenir la torsión gástrica), la evidencia también es más matizada de lo que se suele repetir. Glickman y colegas (2000), en un estudio con 1.637 perros de razas grandes y gigantes, encontraron que comer rápido se asoció a un mayor riesgo de torsión gástrica, pero una revisión crítica posterior de la evidencia disponible concluyó que los resultados en distintos estudios son mixtos y de calidad variable: ralentizar la comida no aumenta el riesgo, pero tampoco hay certeza total de cuánto lo reduce. Un dato del mismo estudio de Glickman sí es un hallazgo útil y accionable: tener un comedero elevado se asoció a un riesgo notoriamente mayor de torsión gástrica, así que si tu perro es de raza grande y usas un comedero lento, mejor que esté al nivel del suelo, no elevado.
A diferencia de las versiones plásticas, el acero inoxidable no retiene olores ni se raya con el uso diario, lo que importa porque este es un producto pensado para usarse en cada comida, no ocasionalmente como los otros dos.
- Material: acero inoxidable, 23 cm de diámetro.
- Capacidad: 500 g / 750 mL.
- Respaldo: 4,9 estrellas, vendedor MercadoLíder Gold, +5 mil ventas.
- Precio referencial: $13.990 (valor sujeto a cambios y promociones vigentes en la tienda).
Cómo evitar que tu perro pierda el interés
El error más común con estos productos es comprar uno y dejarlo puesto de forma permanente. Si tu perro es de los que destruye juguetes rápido, prioriza materiales gruesos y resistentes por sobre el diseño más vistoso. Rotar 2 o 3 juguetes distintos cada semana, guardando los que no están en uso, mantiene el interés mucho más que tener uno solo disponible todo el tiempo.
Qué llevarte de todo esto: no necesitas los tres productos a la vez, necesitas identificar cuál de los tres problemas tiene tu perro: falta de desafío mental al comer, falta de trabajo de olfato, o come demasiado rápido. El dispensador relleno suele ser el punto de partida más versátil si recién estás empezando, porque combina masticación, resolución de problema y premio en un solo objeto.
Esta es una recomendación, no la única alternativa. Puedes elegir libremente el producto y la tienda que prefieras, siempre que cumpla los criterios que explicamos arriba.
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Fuentes
- Boonhoh, W., Wongtawan, T., Sriphavatsarakom, P., Waran, N., Chiawwit, P., Tanthanathipchai, N., Suttidate, N. (2023). Effect of feeding toy and the presence of a dog owner during the feeding time on dog welfare. Veterinary World, 16(8), 1721-1726. DOI: 10.14202/vetworld.2023.1721-1726
- Duranton, C., Horowitz, A. (2019). Let me sniff! Nosework induces positive judgment bias in pet dogs. Applied Animal Behaviour Science, 211, 61-66.
- Buckley, L., Lees, J. (2016). Go Slow Feeding Bowls: How Effective Are They at Getting Dogs to Eat More Slowly? Veterinary Evidence, 1(4). DOI: 10.18849/ve.v1i4.71
- Glickman, L.T., Glickman, N.W., Schellenberg, D.B., Raghavan, M., Lee, T. (2000). Non-dietary risk factors for gastric dilatation-volvulus in large and giant breed dogs. Journal of the American Veterinary Medical Association, 217(10), 1492-1499. DOI: 10.2460/javma.2000.217.1492
Contenido revisado por Aquiles Conejeros.
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